Un día recorriendo la zona cultural de CU

 

Que trata de la visita que hizo Humboldt a la zona cultural de CU

y los sucesos que le acontecieron en el camino

Si hay algo que me mueve desde hace siglos –además de los volcanes, los insectos y las corrientes oceánicas– es el deseo irrefrenable de conocerlo todo. Así que, aprovechando mi paso por Ciudad Universitaria, me dispuse a visitar su mítica zona cultural

Comenzó, como toda gran expedición, con una larga espera. Me ubiqué en la parada del Pumabús lleno de esperanza… y paciencia. Un minuto, dos, cinco, quince. En ese punto, la noción del tiempo se volvió geológica. Opté entonces por abordar un puma cualquiera (me refiero al vehículo, si fuera el animal, quizá yo sería el abordado) que me llevó hasta el metro CU, y allí decidí explorar la Tienda UNAM.

 Afuera me recibió un árbol en floración digno de ser clasificado, herborizado y abrazado.

Dentro encontré una inmensidad objetos que rivalizan con el tianguis de Filos los viernes. Les comparto algunas fotografías de mi expedición:

Patriotismo académico nivel: <3


Conocí a Goyo. Está por graduarse. ¡Espero que todos podamos escalar ese Everest!

Había unas bañeras muy curiosas ¡Tienen forma de taza! La higiene nunca fue tan filosófica.


Mi sección favorita. Quería todas ellas. Me llevé una. El autocontrol es una forma de civilización

Desde ahí caminé al metro –nota para el futuro, siempre revisa llevar tu brújula antes de salir de casa– y tomé la ruta 3 hacia la Biblioteca Nacional. Una vez ahí me deje guiar por mi brújula interna (Google Maps) hasta llegar al Instituto de Investigaciones Filológicas.



Después de tanta vuelta, por fin llegué. ¡Si Filológicas fuera María, yo sería Efraín!

Mi jornada siguió hacia el Universum.

Intenté jugar esto. No lo entendí. Tal vez era arte contemporáneo disfrazado de física.

Yo también tengo uno de esos en el cráneo. Lo uso diario.

¡Uff, necesito uno de esos! Quizá con él pueda llegar a ver mis emociones.


Me recordó a la vez que fui al acuario en Veracruz.


Lo bueno de visitar lugares como estos es que en un momento puedes estar en el Paleolítico



Y al siguiente en la Era espacial. El tiempo es relativo, lo dijo Einstein y lo dice el Universum



Al final, tomé un puma de regreso, con los pies cansados pero el espíritu lleno de asombro. C.U. es un ecosistema vasto, exuberante y lleno de vida (y recorrerlo es más tardado que intentar llegar a México desde Venezuela).


Gracias por leer. Disfruta la siguiente entrada. 

Con entusiasmo explorador,

Tu amigo, Humboldt (fan oficial de la UNAM y de sus tazas gigantes) 🍃

 


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